La proteccion del espacio

A lo largo de la historia, los pinares de Inagua, Ojeda y Pajonales lograron preservarse de actuaciones humanas intensivas que afectaran de forma drástica las condiciones naturales de esta zona del centro de la isla, debido a su abrupta orografía, y a que, ya en el S. XVIII, fueron incluidos en el Catálogo de Bienes Exceptuados de la Desamortización, lo que impidió su subasta pública.

En tiempos más recientes, los excepcionales valores naturales y paisajísticos que se encuentran dentro de este espacio natural fueron reconocidos ya en 1972, cuando se declaró el Refugio Nacional de Caza de Inagua, Ojeda y Pajonales, que luego, en 1987, pasó a ser Parque Natural. En 1994, fue reclasificado como Reserva Natural Integral de Inagua. La zona también fue declarada de Especial Protección para las Aves (ZEPA) por la Unión Europea en 1979.

La Reserva Natural Integral de Inagua fue declarada Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) en el año 2001, con la referencia “ES0000041” y denominado “Ojeda, Inagua y Pajonales”, por la presencia de hábitats incluidos en el  Inventario de Hábitats de Interés Comunitario, destacando el Hábitat 9550 “pinares endémicos macaronésicos” del Anexo I de la Directiva 92/43/CEE.

Por último, en junio de 2005, fue declarada por la UNESCO Reserva Mundial de la Biosfera, junto con otras áreas colindantes de la isla de Gran Canaria, que en total abarcan un 40% de la superficie insular.