Historia natural - El fuego

Una característica muy importante del pino canario es su resistencia al fuego. Varios son los rasgos que le confieren esta capacidad: un gran espesor de corteza (generalmente entre 3 y 5 cm, hasta 18 cm o más en los ejemplares monumentales), semillas resistentes al fuego, yemas protegidas... Pero de entre todos ellos, el rasgo evolutivo más eficaz es la capacidad de rebrote de tronco. Pocos pinos en el mundo presentan dicha característica.

La biología del pino canario está indisolublemente ligada al fuego, siendo este un elemento presente en el ciclo ecológico del mismo, de lo que resulta el carácter pirófito de la especie y su adaptación a estos episodios a lo largo de su historia evolutiva.

Desde su establecimiento en las islas el pino canario ha estado sometido a la periódica incidencia del fuego por causas naturales (rayos, erupciones volcánicas, etc.), si bien, en tiempos más recientes, las intervenciones antrópicas han incrementado la frecuencia de los incendios, y aunque  el pino canario tiene la capacidad de resistirlos y rebrotar tras ellos, al igual que algunas de las especies acompañantes características (sobre todo leguminosas, en las que la capacidad germinadora de las semillas se ve favorecida por el fuego), no cabe duda de que el ecosistema se ve afectado negativamente, pues se pierde biodiversidad y gran parte del suelo por los procesos erosivos que actúan tras la disminución de la cubierta vegetal.