Problemas de Conservación

Cabras asilvestradas

El área de acción del presente proyecto LIFE + alberga uno de los pinares naturales de Pinus canariensis mejor conservados de Gran Canaria. Este hábitat presenta una cobertura de aproximadamente el 80% de la superficie del LIC ES0000041”Ojeda, Inagua y Pajonales”. Actualmente sufre las consecuencias de un grave incendio sucedido en julio de 2007, el cual afectó a la práctica totalidad de la extensión de este hábitat, lo que supone una superficie de 3.318,96 hectáreas.

Como resultado de dicho incendio, el ecosistema quedó seriamente dañado, siendo las comunidades de especies amenazadas las más afectadas, debido a su ya de por si delicado estado de conservación. Dentro de este grupo de especies se encuentran varios endemismos vegetales que han visto mermadas en mayor o menor medida sus poblaciones por acción del fuego. De la misma manera, especies animales gravemente amenazados, como el pinzón azul de Gran Canaria, se han visto afectadas de manera indirecta debido a una disminución en la disponibilidad de los recursos de que antes disponían en el bosque.

A pesar del carácter pirófito del pino canario y de su capacidad de recuperación frente a  episodios de este tipo, algunos rodales selectos no han soportado la acción destructiva del fuego, afectando a los ejemplares de mayor valor ecológico del bosque, dada su mayor capacidad productora de semillas y a su papel fundamental en la conservación del acervo genético.

A los efectos directos del incendio hay que sumar otros factores de incidencia negativa en la conservación, como la presencia de herbívoros introducidos que comprometen la supervivencia y la conservación de numerosas especies vegetales. Se trata principalmente de cabras asilvestradas que con su actividad ramoneadora impiden la correcta recuperación de la cubierta vegetal y afectan directamente a poblaciones amenazadas cuyos efectivos han disminuido drásticamente hasta casi desaparecer.